Consejos para vencer el miedo a hablar en público

Hablar en público es una tarea que provoca ansiedad a muchas personas. No es ningún secreto que presentar frente a un grupo de colegas, clientes potenciales y otros profesionales puede ser intimidante.

hablar en público

Sin embargo, hablar en público no tiene por qué ser una experiencia aterradora.

Estos consejos te ayudarán a vencer el temor a hablar en público y encontrar la confianza que necesitas para realizar tus presentaciones con autoridad.

Prepárate y practica

El paso más obvio para cualquiera que esté nervioso por su próximo discurso es prepararse y practicar. No te obsesiones con las minucias de tu presentación, prepara una serie de notas rápidas que mantengan tus pensamientos organizados y que puedas consultar en caso de que te quedes atascado.

Una vez que hayas organizado tus pensamientos, llega la hora de practicar. Sin embargo, es importante recordar que cuando practicas no deberías ceñirte a una rutina de palabra por palabra si quieres que el discurso fluya con naturalidad.

Reduce la velocidad y tómate tu tiempo

Muchas personas hacen sus discursos a gran velocidad sin darse cuenta. Una de las funciones de los nervios es que los oradores tienden a pasar rápidamente a través de su presentación en un intento subconsciente de simplemente terminar con ese suplicio. Al igual que con una buena broma, el tiempo lo es todo.  Crea oportunidades para que el público piense sobre algo que has comunicado o para responder internamente a una pregunta retórica.

Los discursos son un arte, y al igual que pintar o esculpir, llevan práctica. Sé paciente contigo mismo y tómate tu tiempo a medida que desarrollas tus habilidades. Un mal discurso es solo una oportunidad de aprendizaje que te ayudará a hacerlo mejor la próxima vez.

Concéntrate en el público

A menudo, la ansiedad está arraigada en el miedo a la percepción que otros tienen de ti. No cambies tu discurso por lo que la audiencia pueda pensar de tu personalidad o porque creas que pueden pensar que no entiendes realmente del tema. Concéntrate en brindar una experiencia valiosa al público en lugar de en ti mismo. Si priorizas enriquecer a la audiencia, tu atención se desviará hacia ella y alejará tus propios temores.

Haz contacto visual y comparte anécdotas

Por una buena razón, uno de los consejos más comunes para hablar en público, es hacer contacto visual. El contacto visual establece una conexión con el público y evita que pierdas su atención. El nerviosismo a menudo lleva a los oradores a mirar sus notas o un proyector durante toda la presentación, pero no hay una manera más rápida de hacer que el público se sienta desconectado.

También es útil compartir anécdotas que enfaticen el tema sobre el que estás hablando. Los hechos y las abstracciones también harán que el público pierda la atención, pero las historias que se pueden relacionar le mantiene comprometido. De la misma manera en que te gustaría mirar a un amigo a los ojos cuando les cuentas tu día, también debes hacer contacto visual con los miembros de tu público cuando cuentes una anécdota.

No intentes ser perfecto

Muchas personas se esfuerzan por lograr la perfección en sus presentaciones, pero la perfección no es un objetivo realista ni deseable. La perfección parece robótica, y la audiencia simplemente no se identifica con un robot que le está hablando. Dar un buen discurso es sobre la capacidad del orador para conectarse con la audiencia.

Si tropiezas con tus palabras o si te pierdes temporalmente durante la presentación, simplemente relájate y comprende que la audiencia se conecta contigo como un ser humano, en lugar de percibirte como una especie de robot ultra pulido y poco cercano.

Hazlo simple y aprovecha las oportunidades

En última instancia, ofrecer un buen discurso se trata de que te relajes, de tomarte tu tiempo y de discutir de forma natural un tema del que ya sabes mucho. Después de todo, hay una razón por la que se te pidió que hicieras la presentación. Si tienes miedo de no saber lo suficiente sobre el tema, recuerda que la audiencia está allí para aprender y probablemente está buscando información de nivel superficial que considere básica.

La audiencia no es tu enemigo, y quiere que tengas éxito. Descansa tranquilo sabiendo que tú eres tu peor crítico, y al prepararte con anticipación, ralentizando las cosas y siendo capaz de lidiar con situaciones o preguntas que puedan surgir, podrás realizar un gran discurso.

 

Fuente: Business News Daily

La importancia de causar una buena primera impresión

Solo tienes una oportunidad de causar una primera impresión. Desde las relaciones personales hasta las reuniones de negocios, nos enseñan que las personas forman opiniones de nosotros en unos momentos y que debemos estar listos para mostrar lo mejor de nosotros en todo momento.

primera impresión

En nuestra sociedad, dedicamos una gran cantidad de energía en intentar causar buenas primeras impresiones, desde la vestimenta hasta un firme apretón de manos.

¿Realmente tienes solo una oportunidad de causar una gran impresión? Algunos podrían argumentar que esto es válido para una entrevista, un discurso para una venta o en una presentación para recaudar fondos. Una vez que se forma esa impresión, es muy difícil cambiarla.

Ya sea que estés realizando una llamada de ventas con un nuevo cliente o en una entrevista de trabajo, comenzar fuerte conducirá a relaciones e interacciones saludables en el futuro.  

Aquí tienes 4 consejos que te ayudarán a causar una gran primera impresión:

Haz los deberes

Preocúpate de saber con quién estás hablando, qué le preocupa y el problema o asunto que se está tratando. Prepara puntos de conversación relevantes antes de la reunión.

Muestra confianza en ti mismo

Es normal estar nervioso, pero no deseas que tu ansiedad salga a la luz. Tu lenguaje corporal debe ser seguro y cómodo. Camina con la cabeza alta y con soltura y siéntate erguido.

Participa

Concéntrate en las personas que están hablando y escucha lo que están diciendo con atención. Haz preguntas reflexivas de seguimiento. Cuanto mejor la hagas sentir, más se inclinarán a tener una impresión positiva de ti.

Seguimiento

Para asegurar que tu primera impresión se quede grabada, escribe una nota de agradecimiento o envía un artículo relacionado sobre la conversación que tuviste.

Si por algún motivo piensas que la impresión que has causado no ha sido buena, aún puedes utilizar unos consejos para revertir o superar la mala impresión causada:

Sorprende

Digamos que has desarrollado una reputación de permanecer en silencio durante las reuniones de grupo. Asegúrate de ser la primera persona en hablar durante las siguientes reuniones y haz varios comentarios.

Compensa tus errores

Bombardea al equipo con mucha evidencia para sugerir que tu primera impresión sobre ti fue incorrecta. Para cambiar la percepción de la gente, deberás hacer algo más de una vez. Por ejemplo, si la gente piensa que siempre llegas tarde a las reuniones, llega pronto, pero llega pronto siempre.

Acércate a ellos

Puede ser tentador evitar a las personas si no empezaste con el pie derecho. Pero no debes evitarles. Sal de su zona de confort y busca maneras de conocerles mejor.

Sé paciente

A veces, todo lo que puedes hacer es ser paciente y esperar. Tu buen trabajo hará que las personas te rodeen y la primera mala impresión se desvanecerá con el tiempo.

 

Fuente: AscendThe Hedges Company

Networking para estudiantes universitarios

Deberías crear tus redes profesionales y personales desde el primer día de universidad. Las relaciones que establezcas en la universidad pueden ayudarte a conseguir entrevistas, periodos de prácticas y trabajos.  También pueden ayudarte a obtener recomendaciones y referencias, a iniciar tu propio negocio, conseguir clientes, etc.

networking para universitarios

Desarrolla una red diversa

Necesitas un grupo verdaderamente diverso de personas en tu red para ampliar tus oportunidades. No te limites a quedarte con tus amigos en clase o tus compañeros de piso. Haz un esfuerzo por conocer a personas más allá de tu zona de confort, personas que nacieron más allá de tu ciudad natal y que tienen vidas muy diferentes.

Aprenderás mucho sobre otras personas, sobre el mundo y sobre ti mismo. También descubrirás que tienes mucho más en común con ellos de lo que creías.

Crea lazos con tus profesores

Conoce a tus profesores más allá del tiempo de clase y asegúrate de que te conozcan. Pueden ser una fuente de conocimiento, asesoramiento y referencias profesionales.

Conecta con el personal del campus

Conoce al personal de tu campus y aprende sobre sus trabajos y trayectorias profesionales. Pídeles consejo. Por ejemplo, si estás interesado en el diseño o la ingeniería, reúnete con el equipo de las instalaciones para conocer sus experiencias. ¿Interesado en recursos humanos o el coaching? Habla con el personal de servicios profesionales sobre su propia trayectoria profesional y educación.

Únete a clubs afines

Contribuye con tus habilidades, demuestra tus talentos y forma parte de un grupo que comparta tus intereses mientras te diviertes haciéndolo. Si no hay un club para lo que realmente quieres, inícialo.

Establécete como profesional

Sí, los estudiantes universitarios necesitan tarjetas de presentación. Si tu universidad proporciona una plantilla de tarjetas de visita con el logotipo de la universidad, úsala. Si no lo hacen, sé creativo y diseña la tuya propia. Pon un título que refleje tu personalidad y tus intereses profesionales.

Al contrario de lo que mucha gente piensa, las tarjetas de visita siguen estando a la orden de día y son muy importantes en el networking. El Director de RR.HH no te dará su número de teléfono para que lo metas tu agenda del móvil, te dará su tarjeta de presentación. El propietario de un negocio que se tope contigo en un ascensor hará lo mismo, y tú debes estar preparado para hacer lo mismo.

Cuida tu presencia online

Recuerda que los futuros empleadores te buscarán en Google, LinkedIn, Instagram Facebook, Twitter y en cualquier otro lugar de la red donde te encuentres.

Revisa la privacidad, el contenido y las imágenes de tus redes sociales, y asegúrese de que coincidan con la imagen profesional que deseas que vea el mundo. Incluye fotos de tus trabajos como voluntario, tus obras de arte y otros pasatiempos y actividades que reflejen tus habilidades e intereses.

Tu presencia online no debe ser solo acerca de vídeos divertidos sobre gatos y selfies. Configura tu perfil de LinkedIn correctamente: usa una foto apropiada y una dirección de correo electrónico que incluya tu nombre y apellidos, el personal de contratación no recordará un RSPerez487.

 

Fuente: Fireball Network

Cómo mantener la calma cuando estás hablando bajo presión

Cualquier persona en cualquier tipo de posición de liderazgo debe dominar las habilidades de reacción, pensamiento y habla en circunstancias estresantes.

El secreto es estar preparado: aprender y practicar una serie de habilidades en las que puedes confiar en situaciones en las que te sientes presionado.

Repite lo que acabas de escuchar

Una de las partes más difíciles de contribuir a una conversación es responder una pregunta directa, especialmente cuando no se puede dar honestamente la respuesta esperada. Haz una pausa y piensa. No sientas la inmediata necesidad de llenar el espacio con palabras. Una respuesta tentativa o incierta no te ayudará. Para calmar tus nervios y ganar un poco de tiempo, simplemente repite la pregunta que se te hizo. Como beneficio adicional, puedes verificar tu comprensión sobre la pregunta.

Estate siempre bien preparado

Son muchas las personas que no son buenas a la hora de hablar espontáneamente, pero con la preparación suficiente puedes llegar a ser brillante. Conoce cada hecho, cada persona en tu campo y sus perspectivas, el trasfondo del problema, etc. Una mente preparada es una mente inteligente.

Aprende a organizar tus pensamientos

Debes hacerte constantemente estas preguntas: ¿Qué es lo que no entiendo? ¿Qué podría aclararse mejor? ¿Qué pregunta puedo hacer para que la discusión avance? ¿Qué perspectiva o visión tengo que compartir? No te preocupes por ser el más inteligente, a menudo es mejor y más efectivo ser el más organizado.

Pregunta para aclarar

Pedir aclaraciones hará que los que hablan sean más específicos. No hagas que tu consulta se interprete como un desafío, pero mantenla neutral: “Cuando dices que… ¿puedes aclarar…?”

Proyecta confianza

Habla con voz fuerte, haz mucho contacto visual y mantén tu tono y lenguaje corporal positivos. Recuérdate a ti mismo cuánto sabes sobre tu trabajo, tu empresa y tu industria, y con cuántas personas trabajas o has trabajado con éxito.

Resume y para

Resume las repuestas largas. Después de eso, resístete a añadir nada más. Haz una pausa, quédate en silencio y deja que la gente llene ese espacio. En ese momento están absorbiendo la información que acabas de presentar, por lo que hablar durante ese tiempo puede causar confusión.

 

Fuente: Lolly Daskal

Cómo controlar los nervios antes de una presentación

Incluso los comunicadores profesionales se ponen nerviosos antes de dar un discurso o hacer una presentación. Los nervios pueden depender en medida de lo que está en juego o quién es la audiencia. ¿Tu carrera caerá en picado si fracasas? ¿Tienes posibilidades de ganar un gran contrato si tienes un éxito espectacular? ¿Son las personas del público competidores? ¿O tal vez son los ‘jefazos’ de tu empresa?

Presentación

El éxito no se produce en ausencia de miedo, sino en hacer que el miedo funcione, pero no en tu contra. El objetivo es controlar tus nervios para que el miedo dispare la adrenalina suficiente en tu sistema para llevarte a un rendimiento máximo durante la presentación.

Claves para hacer una presentación con confianza

Práctica

No hay sustituto para conocer tu material y tu plan de presentación. No es necesario que memorices un guion o que revises un sinfín de diapositivas. Conocer el material significa que entiendes completamente el contenido (cuándo, dónde, por qué, cómo, etc.). Mantén la seguridad si las luces se apagan, si suena una alarma de incendios durante un instante, o si los asistentes te bombardean con preguntas.

Familiarizarse con dichas situaciones proviene de la práctica, no solo de leer un guion o mostrar diapositivas. La práctica genera confianza, y la confianza calma tus nervios.

Familiarízate con el entorno

Llega temprano y echa un vistazo a la puesta en escena, a la disposición de los asientos, al equipo audiovisual, etc. Camina por la habitación y obtén una vista desde la perspectiva de la audiencia. Ten un plan de respaldo en caso de que falle el equipo. Saber que todo está en buen estado de funcionamiento alivia el estrés de “qué pasaría si…”

Haz ejercicios para liberar la tensión muscular

Unos minutos antes de tu presentación, camina a paso ligero y haz ejercicios  de piernas, brazos, cuello, etc. para relajar los músculos.

Durante la presentación, nunca te quedes completamente parado con las rodillas bloqueadas. En su lugar, mantén las rodillas relajadas. Párate y gesticula de forma natural como si estuvieras con un grupo de amigos contando una gran historia.

Saluda y conoce a los que llegan pronto

Quédate en la sala un rato antes de la presentación para reunirte con los asistentes. Pregúntales sobre sus trabajos, por qué asisten y qué esperan obtener de la presentación. Les gustará conocer al ponente y, por otro lado, al hacerte una idea de cómo son las personas con las que has tenido una pequeña charla te ayudará a estar menos nervioso a la hora de hacer la presentación frente a ellos.

Encuentra tus fans

Es probable que estés más nervioso al comenzar tu presentación. Ese es el momento de encontrar caras amigables en la audiencia, esas personas sentadas cerca, sonriendo, asintiendo con la cabeza, esperando ansiosamente lo que tengas que decir. Evita mirar a las personas que parecen haber asistido a la presentación obligadas y que con sus expresiones no muestran ningún interés en lo que estás diciendo.

Párate y respira profundamente

Si notas que tu voz suena inestable, párate, respira hondo y sigue hablando. Repite esto cada vez que notes que tu voz comienza a temblar.

Céntrate en el público

Recuerda que no se trata solo de ti. Cuando estás nervioso, tiendes a ser demasiado consciente de tu apariencia física, pensando que se nota tu nerviosismo (manos temblorosas, rodillas temblorosas, expresión facial tensa, voz temblorosa…).

Sin embargo, los miembros de la audiencia se preocupan por sus propias necesidades, es decir, el contenido que esperan obtener de tu presentación, por lo que, en lugar de pensar en tu apariencia, debes mantener tu foco en el valor que estás ofreciendo. 

Hablar con confianza a un público importante puede ser desalentador. Pero aprender a controlar los nervios es solo otro paso en el proceso para convertirse en un comunicador magistral.

 

Fuente: Booher Research Institute

Consejos para mejorar las habilidades de escucha

Las habilidades de escucha benefician todos los aspectos de nuestras vidas. Para los líderes, escuchar es esencial para ser efectivos.

Escuchar debería ser bastante fácil. Pasamos la mayor parte de nuestro día haciéndolo. Pero en realidad no escuchamos tan bien como pensamos y, lo más probable es que quienes nos rodean lo sepan.

escuchar

Claramente, tenemos un problema con la escucha, y las repercusiones de una mala escucha son de gran alcance. Con la cantidad de distracción y sobrecarga de información en nuestras vidas actuales, escuchar se ha vuelto cada vez más complicado. Sin embargo, las habilidades de escucha se pueden aprender y mejorar considerablemente.

Ponte en el lugar de la otra persona

Ponerse en el lugar del otro es consejo muy sabio. Pero para hacer esto, a menudo necesitamos hacer un gran esfuerzo para concentrarnos e indagar. Esto también te obliga a escuchar profundamente.

Cuando intentas ver el mundo desde la perspectiva de los demás, hay una mayor posibilidad de que se sientan escuchados, por lo que es más probable que llegues a un acuerdo.

No tengas prisa

Si siempre te apresuras a la hora de tomar decisiones o para pasar al siguiente tema, es una señal de que no estás creando un entorno de escucha efectivo.

Probablemente es mucho más rápido y sencillo mover las conversaciones para llegar rápidamente al fondo del asunto. Pero, la escucha activa y empática requiere disminuir la velocidad. Crear una conexión lleva tiempo. En lugar de tratar de exprimir más, una buena escucha requiere que tranquilices tu mente y estés presente.

“Escucha entre líneas”

Una escucha efectiva requiere no solo escuchar declaraciones verbales explícitas, sino también buscar lo que no se dice. Al prestar atención a la comunicación no verbal, como las expresiones faciales, los gestos y el tono del hablante, agregamos capas adicionales de significado a las palabras.

Concéntrate en recordar la idea central, no todos los hechos

Para que las personas se sientan escuchadas, necesitan que entiendas el punto principal de lo que están diciendo, no todos los hechos e insignificancias. En otras palabras, concéntrate en lo que realmente importa.

Ten cuidado con tus filtros emocionales

Todos tenemos nuestros prejuicios. Y cuando escuchamos, esos prejuicios no desaparecen; de hecho, se disparan.

Es más probable que seamos receptivos a alguien que expresa pensamientos e ideas que se alinean con los nuestros, incluso si lo que dicen no es necesariamente verdadero o válido. Y también sucede lo contrario: cuando alguien dice algo con lo que no estamos de acuerdo, nuestros cerebros se apagan y dejamos de escuchar por completo.

Entonces, ¿cómo evitar estos filtros emocionales? El primer paso es ser consciente de tus prejuicios y preferencias. Luego, trata de retener el juicio hasta que la persona termine de expresar sus ideas. En esta etapa, una vez que la persona ha terminado de hablar, puedes hacer una evaluación de lo que ha dicho.

 

Fuente: The Hedges Company

Networking para personas que odian el networking

Forjar conexiones de negocio no tiene por qué ser tan malo. Haz que sea parte de algo que ya estás haciendo, reaviva viejas amistades y no descuides a las personas que te rodean.

Es algo que sabemos que debemos hacer, pero para la mayoría es tan divertido como un ir al dentista.

Netwoking

El networking puede puede mejorar tus perspectivas de trabajo, aumentar el conocimiento de tu marca y ampliar tu círculo de influencia, pero la noción de acudir a largas e incómodas charlas con extraños puede ser desalentador. A menudo es lo último que tienes ganas de hacer después de un largo día de trabajo.

Sin embargo, también hay buenas noticias. El networking ya no es el duro y pesado trabajo que solía ser. Todo el concepto ha cambiado y no hay por qué temerlo.

Prueba estos cinco enfoques para hacer que el networking sea pan comido en lugar de algo estresante:

Hazlo parte de algo que ya estás haciendo

No tienes por qué estar en una conferencia luciendo una acreditación de la marca y una copa de vino para forjar conexiones comerciales relevantes.

Los contactos pueden ocurrir en cualquier momento y en cualquier lugar. Preséntate a otros en cualquier evento que organice la compañía, ya sea un partido de fútbol, una cena o una feria relacionada con tu sector.

Crea un grupo en redes sociales de profesionales con ideas afines de tu industria o invita a clientes potenciales a reunirse para tomar un café en tu cafetería favorita.

Hacer networking es mucho menos doloroso cuando te encuentras con gente en tu territorio y en un entorno en el que te sientes cómodo.

Haz networking dentro de tu organización

Es fácil dar por sentado a las personas que te rodean. Sin embargo, establecer conexiones genuinas con tus colegas te ayudará a generar influencia interna y podría ayudarte en el futuro.

Aprovecha los turnos de descanso para mezclarte con los demás y divertirte. Inicia una conversación con alguien con quien normalmente no hablas y amplía tus contactos en la misma oficina. Tus mejores oportunidades podrían estar a solo un cubículo de distancia.

Reaviva viejas amistades

Si te has alejado de colegas anteriores, identifica a una persona cada mes para volver a conectarte. Envíales un artículo que creas que puede interesarles, pide una referencia o recomendación o simplemente pregúntales cómo están y averigua sin son recíprocos.

No hagas esto con personas que te agotaron cuando trabajaste con ellos. Reaviva las relaciones con las personas que te energizan, alientan e inspiran. Igual que es mucho más fácil para los vendedores mantener a los clientes existentes que perseguir a los nuevos, a veces, volver a encender una amistad perdida es la forma más simple (y más eficiente) de establecer contactos.

Expresa agradecimiento

El networking no es solo hacer una nueva conexión, también se trata de construir y fortalecer las conexiones que ya tenemos.

En lugar de forjar una relación completamente nueva, ¿por qué no expresar gratitud a una que ya es parte de tu mundo? Envía una nota rápida de agradecimiento o felicitaciones a alguien que te haya ayudado o mostrado apoyo. Mostrar gratitud es agradable para la otra persona, pero también es bueno para ti.

El networking no tiene que ser algo agotador. A veces, solo se necesita un cambio de actitud. En lugar de ver el networking como algo que tienes que soportar, considéralo como una forma de forjar nuevas relaciones y fortalecer las existentes.

 

Fuente: Ragan

Comunicación asertiva: Qué es y cómo mejorarla

Cuando nos comunicamos con otros, todos hemos experimentado situaciones en las que alguien termina siendo lastimado o alguien nunca llega a expresar su opinión sincera porque no quería parecer grosero. Éstas no son interacciones efectivas, y nunca conducen a la honestidad ni a la transparencia.

comunicación asertiva

En cambio, todos debemos aprender a ser asertivos tanto con nuestra comunicación profesional como personal, lo que significa que debemos decir exactamente lo que queremos con firmeza pero de manera respetuosa. Nuestras habilidades de comunicación asertiva pueden hacer o deshacer los resultados de nuestras interacciones con los demás.

Principales tipos de comunicación

Hay 3 tipos principales de comunicación: pasiva, agresiva y asertiva.

En cada conversación, nuestro estilo de comunicación hace que sea más fácil o más difícil para la otra persona entender lo que queremos decir. Y, lamentablemente, sufrimos las consecuencias si no sabemos qué estilo de comunicación usar. Esto puede llevar a personas que ofenden accidentalmente a otras o que no transmiten claramente lo que pretendían.

  • Comunicación pasiva

Si eres demasiado pasivo, entonces lo más probable es que estés de acuerdo con lo que otros te dicen, sigues a la multitud y muchas veces se te considera débil. Los comunicadores pasivos a menudo pierden el respeto, se subestiman y reciben menos oportunidades.

  • Comunicación agresiva

La comunicación agresiva, por otro lado, puede impedirte tener relaciones sólidas. Esto sucede porque nadie disfruta de la compañía de alguien que constantemente juzga, discute, no está de acuerdo y no permite que otros compartan sus opiniones.

Es posible que estés utilizando una comunicación agresiva si ignoras a las personas, no tienes en cuenta sus sentimientos, hablas más de lo que escuchas o usas gestos agresivos. Esta forma de comunicación resulta irrespetuosa y a menudo arruina las relaciones.

  • Comunicación asertiva 

La comunicación asertiva es a lo que todos deberíamos aspirar, ya que satisface tus necesidades y las de las otras personas.

Por supuesto, a veces puede ser difícil adoptar este hábito y mantenerse alejado de los otros dos estilos de comunicación. Se necesita un poco de autocontrol.

Afortunadamente, hay algunas formas inteligentes y fáciles de mejorar tus habilidades de comunicación.

Beneficios de ser asertivo

  • Mejor comunicación

Si te comunicas sabiamente, puedes obtener lo que quieres de cualquier interacción y también dejar a la otra persona satisfecha.

  • Menos estrés

La comunicación agresiva es estresante (como puede ser la pasiva); una de las personas involucradas generalmente termina sintiéndose humillada o amenazada. Si estás en el lado “fuerte”, puedes terminar lamentando poner tus necesidades por encima del derecho a hablar de la otra persona.

Sin embargo, con una comunicación asertiva, reconoces los sentimientos y deseos de la otra persona, mientras compartes abiertamente los tuyos y tratas de encontrar la mejor solución para la situación. Este estilo de comunicación equivale a muy poco estrés.

  • Más confianza

La confianza es importante en las relaciones personales y comerciales, y ser asertivo te ayuda a llegar de una forma natural.

La comunicación pasiva a menudo hace que los demás no te tomen en serio, mientras que el comportamiento agresivo tiende a generar sentimientos de resentimiento.

Ser confiable en tu comunicación crea una gran conexión.

  • Más autoestima

Cuando ocultas tus sentimientos o interactúas con los demás sin preocuparte por lo que piensan o sienten, estás bajando tu autoestima o construyéndola sobre la base equivocada.

Pero el comportamiento asertivo, por otro lado, muestra que eres lo suficientemente valiente como para defender tus puntos de vista y que tienes el control de lo que estás diciendo (y más importante aún, cómo lo dices).

Encuentra el equilibrio entre establecer claramente tus necesidades y darle a la otra persona la oportunidad de hacer lo mismo y sentirse igual.

¿Cómo desarrollar un comportamiento más asertivo?

  • Di “No” más a menudo

Para un comportamiento asertivo, tendrás que dejar de lado la necesidad de complacer a todos y hacer las cosas de acuerdo con tus expectativas. Cuando haces esto, a menudo te dejan insatisfecho y te vuelves más débil la próxima vez que intentas pedir algo que quieres.

La comunicación asertiva significa que está bien decir exactamente lo que quieres, pero haciéndolo de manera que no dañe los sentimientos de los demás o se sientan amenazados. Esto puede significar rechazar cosas que creas que no son adecuadas para ti, y luego explicar exactamente por qué las rechazaste. Si das razones contundentes y las dices con determinación, nadie se molestará porque les hayas dado una respuesta negativa.

  • Vigila tu tono

El autocontrol que mencionamos anteriormente debería usarse aquí. Tu voz necesita relajarse y debes sonar tranquilo. Esto puede llevar un tiempo, al igual que cualquier otra nueva habilidad. Mantén un tono amigable y tranquilo.

Hablar despacio y usar una voz más tranquila por lo general es suficiente para devolver el equilibrio a una conversación que haya podido subir de tono.

  • Debes estar dispuesto a discutir hasta que encuentres una solución

Cuando no obtienes la respuesta que deseas por un tiempo, es más fácil simplemente ponerse de acuerdo y marcharse; esto es ser pasivo.

Ser asertivo, por otro lado, significa continuar, de una manera calmada y respetuosa, hasta que se resuelvas el problema. Esto puede requerir más preguntas, escuchar con más cuidado o ser creativo y explorar más opciones.

Sea lo que sea, vale la pena tu tiempo, ya que al final ambas partes se sentirán satisfechas.

  • Presta atención a la comunicación no verbal

Por no verbal, nos referimos al lenguaje corporal, el contacto visual, la postura, los gestos, las reacciones, etc. Todo esto debe hacerse sin ningún sentido de agresión o pasividad. La agresividad hará que la otra persona entre en modo defensivo, mientras que la pasividad hará que se sientan ignorados.

Mantener contacto visual te ayuda a mantenerte concentrado. Además, es una forma fácil de hacerle saber a la otra persona que estás involucrado y que te importa lo que está diciendo.

Los expertos dicen que la forma en que diriges tu mirada y cuánto tiempo mantienes el contacto puede ser incluso más importante que lo que dices.

  • Presta atención

Por último, el secreto para una comunicación efectiva y la formación de mejores relaciones es ser conscientes de lo que la otra persona trata de decir.

Trata de no distraerte ya que esto muestra falta de respeto y puede hacer que des una respuesta equivocada.

Una completa concentración significa estar presente y no pensar en nadie ni nada que no tenga que ver con lo que se está hablando. Olvídate del resto del mundo, mira a la persona con la que se te estás comunicando en ese momento y escucha activamente todo lo que está diciendo.

Esta es la mejor manera de responder de manera significativa: la base de la comunicación asertiva.

Desarrollar tus habilidades de comunicación asertivas puede llevar algo de práctica. Acéptalo como un desafío y práctica tanto en tus relaciones profesionales como personales.

 

Fuente: Mindvalley

3 errores graves en tu estrategia de networking

Tu objetivo es hacer muchas conexiones valiosas y construir una red de contactos sólida y duradera. Si estas luchando por hacer más amigos y conexiones profesionales, probablemente necesites echar un vistazo a tu estrategia de networking para saber si estás cometiendo alguno de estos graves errores mientras intentas crear tu red de contactos.

estrategia de networking

Ser un networker egoísta

Cuando estás haciendo networking, piensas: “¿cómo vas a ayudarme?”, o piensas: “¿cómo podemos ayudarnos mutuamente?”.

El networking no trata solamente de tus necesidades, sino también de las necesidades de los demás. Por supuesto que tienes un objetivo: buscar clientes, socios comerciales, recomendaciones… Pero las personas con las que las que estás hablando también intentan hacer lo mismo.

Si tienes una conversación con alguien y solo te preocupas por ti mismo y por tus necesidades, es probable que no obtengas demasiado apoyo de la otra persona. Ésta también tiene objetivos, y si piensa que solo quieres beneficiarte de ella sin ofrecer nada a cambio, es probable que no esté dispuesta a trabajar contigo.

La clave es ofrecer valor. Antes de preguntar, siempre debes ofrecer. Ya sea una conexión relevante o simplemente un artículo que creas que puede interesarle, ofrecer un apoyo temprano demostrará que serás una conexión valiosa en el futuro. También alentará a la gente a devolver el favor de alguna manera, y este favor podría ser presentarte a alguien de su red.

Esperar demasiado para hacer un seguimiento

¿No odias cuando mantienes una gran conversación con alguien y nunca vuelves a saber de ellos? ¿Y si esperan tanto tiempo para comunicarse contigo que no recuerdas de lo que hablasteis? No seas de ese tipo de personas. Esto es un ejemplo de mal networking.

Toma notas sobre la conversación que mantuvisteis para que no se te pase nada importante y realiza un seguimiento dentro de las primeras 24 horas para refréscarles brevemente la memoria sobre la conversación que mantuvisteis.

No mantener el contacto

Otra cosa que nos frustra a las personas es cuando la gente solo se acerca a nosotros cuando necesita algo. Por lo tanto, es importante nutrir tu red, incluso cuando no la necesites.

Enviar un correo electrónico amistoso para ver cómo va el negocio o enviar un artículo que crees que puede resultar interesante es todo lo que necesitas para mantenerte en la mente de tus conexiones y que no se olviden de ti.

De este modo, cuando necesites su ayuda, no sentirán que solo estás llegando a ellos de la noche a la mañana, y es más probable que te ayuden.

 

Fuente: Work It Daily

Cómo hacer networking como un extrovertido (especialmente si no lo eres)

La palabra networking puede provocar alegría o evocar miedo. Algunas personas nacen con el don de la palabra y pueden trabajar en cualquier situación con gracia y estilo. Para muchas otras personas, la conversación requiere práctica, entrenamiento y mucho valor. Si eres de los segundos, no te quedes en silencio y comienza a mejorar tus habilidades y construir nuevas relaciones con estos consejos.

cómo hacer networking

Elige eventos y organizaciones que te interesen

Comienza donde estés motivado para conocer gente nueva que tenga intereses profesionales o personales comunes. ¿Qué te apasiona? ¿Con qué tipo de personas te sientes más cómodo? Este podría ser tu grupo de exalumnos, una organización comunitaria, un club de ingeniería, un recaudador de fondos benéfico, etc.

Asiste a un evento con una actividad que te guste. Una clase de cocina, un partido de tenis o un club de lectura te ofrecerán algo específico que hacer y de lo que hablar. Te darás cuenta de que el networking no es algo tan horrible, sino más bien una forma de hacer nuevos amigos, pasar tu tiempo de maneras significativas y agradables, aprender algo nuevo, desarrollar habilidades profesionales y desarrollar tu confianza.

Encuentra el momento adecuado

Un buen momento hace una buena red de contactos. Lo mejor es hacer contactos cuando estés en tu mejor momento y puedas mantener una actitud positiva. Si eres de los que le gusta madrugar y es cuando te sientes más enérgico y seguro, programa reuniones de desayuno. Si, por el contrario, eres un ave nocturna, reúnete después del trabajo.

Fijarse unos límites de tiempo también son útiles si no eres un parlanchín natural. Por ejemplo, date treinta minutos para conocer a tres personas interesantes en un cóctel. Una vez que alcances tu objetivo, podrás relajarte o subir tus objetivos y seguir conectándote, o irte y recompensarte con una actividad que disfrutes incluso más que el networking.

Prepara tus temas de conversación

Prepara algo para romper el hielo y temas de conversación leyendo noticias relevantes y publicaciones sobre la industria. La cultura popular es una manera fácil de comenzar una conversación: ¿Qué películas has visto recientemente? ¿Qué restaurantes de la zona merecen la pena visitar?

Pídele a alguien su opinión sobre algo con lo que ambos podáis identificaros: ¿qué opinas del conferenciante? Pide un consejo: ¿Cuáles son tus herramientas tecnológicas favoritas? ¿Qué otros eventos de networking recomiendas? Haz preguntas profesionales: ¿Cuáles son tus mayores desafíos comerciales este trimestre? Haz preguntas personales: ¿Cuál es tu lugar de vacaciones favorito? Combina lo personal y profesional: ¿Cómo llegaste a este campo? ¿Qué consejo le darías a alguien nuevo en el sector?

A menudo hay superposiciones entre temas personales, profesionales y generales. Esto hace que sea aún más fácil encontrar intereses comunes y hacer que una pequeña charla sea significativa.

Mantén una actitud positiva y la mente abierta

A veces necesitas permanecer en el tema y mantenerte concentrado. Otras veces, la mejor estrategia es ir con la corriente y dejar que la conversación te guíe. Puedes descubrir oportunidades increíbles a partir de una conversación no planificada.

Mientras más practiques, mejor podrás conectarte en cualquier situación. Incluso si no piensas en ti mismo como un networker natural en este momento, cuando empiezas a absorber y aplicar este consejo, pronto te convertirás en un experto en hablar en cualquier lugar, en lugar de quedarte encerrado en un ascensor hablando sobre el tiempo.

Practica tus habilidades

No puedes aprender a conectarte con las personas solo leyendo sobre el tema. Como el tenis, la danza, o un nuevo idioma, necesitas ir más allá del conocimiento teórico y practicar tus habilidades en situaciones de la vida real.

Así que ¡adelante! Regístrate en esa impresionante conferencia, organiza un almuerzo social con los miembros de tu comité, descuelga el teléfono y programa un café con el nuevo jefe de marketing.

Ahora apaga tu tecnología y conéctate en la vida real.

 

Fuente: Fireball Network

Barreras para la comunicación efectiva

Hay muchas razones por las cuales las comunicaciones interpersonales pueden fallar. En muchas comunicaciones, el mensaje puede no recibirse exactamente de la manera que el remitente pretendía. Por lo tanto, es importante que el comunicador busque retroalimentación para verificar que su mensaje se entienda claramente.

Las habilidades de escucha activa, aclaración y reflexión pueden ayudar, pero un comunicador experto también debe ser consciente de las barreras que existen para que haya una comunicación efectiva y cómo evitarlas.

barreras para la comunicación

Existen muchas barreras para la comunicación y estas pueden ocurrir en cualquier etapa del proceso. Las barreras pueden hacer que tu mensaje se distorsione y, por lo tanto, correr el riesgo de perder tiempo y/o dinero al causar confusión y malentendidos.

La comunicación efectiva implica superar estas barreras y transmitir un mensaje claro y conciso.

Barreras comunes para la comunicación efectiva:

  • El uso de la jerga. Términos demasiado complicados, desconocidos y/o técnicos.
  • Barreras emocionales y tabúes. Algunas personas pueden tener dificultades para expresar sus emociones y algunos temas pueden estar completamente “fuera de los límites”. Los temas difíciles pueden incluir, entre otros, política, religión, discapacidades (mentales y físicas), sexualidad y sexo, racismo y cualquier opinión que pueda considerarse impopular.
  • Falta de atención, interés, distracciones o irrelevancia para el receptor.
  • Diferencias en la percepción y el punto de vista.
  • Discapacidades físicas tales como problemas de audición o dificultades del habla.
  • Barreras físicas a la comunicación no verbal. No poder ver las señales no verbales, los gestos, la postura y el lenguaje corporal general puede hacer que la comunicación sea menos efectiva. Las llamadas telefónicas, los mensajes de texto, los correos electrónicos y otros métodos de comunicación que dependen de la tecnología suelen ser menos efectivos que la comunicación cara a cara.
  • Diferencias de idioma y dificultad para entender acentos desconocidos.
  • Expectativas y prejuicios que pueden llevar a suposiciones falsas o estereotipos. Las personas a menudo escuchan lo que esperan escuchar en lugar de lo que realmente se dice y llegan a conclusiones incorrectas.
  • Diferencias culturales. Las normas de interacción social varían mucho en las diferentes culturas, al igual que la forma en que se expresan las emociones. Por ejemplo, el concepto de espacio personal varía entre culturas y entre diferentes entornos sociales.

Un comunicador capacitado debe ser consciente de estas barreras y tratar de reducir su impacto comprobando continuamente la comprensión y ofreciendo comentarios apropiados.

Errores comunes en Networking y cómo evitarlos

La creación de redes de contactos no se trata simplemente de recopilar tarjetas de visita o crear una gran lista de contactos. Es un medio esencial para construir relaciones y alianzas estratégicas que son fundamentales para el crecimiento de los negocios.

errores comunes en networking

Al igual que todos los emprendimientos comerciales exitosos, el networking requiere una ejecución adecuada para obtener los mejores resultados. Es necesario invertir tiempo y esfuerzo, hacer los deberes y concentrarse en evitar las trampas que pueden resultar en una experiencia nada efectiva.

Estos son algunos de los errores más comunes que las personas comenten al construir sus redes de contactos y cómo evitarlos:

Subestimar el valor de las reuniones cara a cara

Muchos propietarios de pequeñas empresas quieren hacer todo online, dependiendo del correo electrónico y de sus redes existentes en lugar de comunicarse en persona. Sin embargo, no hay sustituto para salir y conocer gente que quizás conozcan al proveedor o candidato de trabajo perfecto. Haz un esfuerzo para asistir a reuniones organizadas por organizaciones profesionales o grupos que son relevantes para los objetivos de la creación de tu negocio. El objetivo es presentarse a personas que no conoces y averiguar si tenéis servicios, intereses o necesidades comunes.

Pensar que ya conoces a todo el mundo

Si bien debes cultivar las conexiones con personas que ya conoces, también debes ampliar tus horizontes profesionales para beneficiar a tu empresa. Conocer gente nueva a menudo resulta en aprender más sobre tu industria o en obtener valiosos conocimientos sobre los negocios. Ponte en contacto con personas más allá de tu círculo actual de colegas para expandir lo que sabes, así como a quién conoces.

Evitar las redes sociales

Los medios sociales son una herramienta muy valiosa para expandir tu red de contactos, conectándote con personas que de otro modo nunca hubieras conocido. La clave es ir más allá de tus interacciones online para formar relaciones reales. Participa en las conversaciones de LinkedIn de tus contactos, comparte sus próximos eventos en Facebook o envía un tweet para hacerles una pregunta.

Si sois de la misma localidad, invítales a reunirse para tomar un café. Los canales centrados en negocios como LinkedIn también ofrecen la oportunidad de profundizar las relaciones con los contactos que ya conoces en persona.

Recibir sin dar

Uno de los mayores errores que puedes cometer al establecer redes es pensar solo en lo que puedes obtener de los demás. En lugar de lanzar tu venta de inmediato, tómate un tiempo para conocer a tu contacto y ver qué servicios o apoyo puedes proporcionarles. El objetivo es encontrar formas de continuar el contacto para que podáis ayudaros mutuamente en el futuro. El networking se trata de dar y recibir. Cuando haces un esfuerzo adicional por alguien, puede estar más dispuesto a corresponderte cuando eres de los que hace favores o recomendaciones.

No ser específico

Como propietario de una pequeña empresa, no tienes tiempo que perder. La clave para aprovechar al máximo el tiempo que pasas creando redes de contactos es ser específico.

Para empezar, asegúrate de tener un propósito claro en mente antes de comenzar a identificar oportunidades. Si buscas financiación para una startup, las redes a las que necesitas acceder son muy diferentes a las que acceder si estás buscando contratar a un director de ventas para tu negocio en crecimiento.

Una vez que tengas un objetivo en mente, debes ser capaz de articular claramente lo que estás buscando. Para obtener referencias, las personas deben comprender lo que haces, lo que hace que tu producto o servicio sea especial y por qué deberían recomendarte. Cuando eres claro, a tus nuevos contactos les será más fácil hacer preguntas y determinar cómo pueden ser de ayuda.

Hablar en lugar de escuchar

Un evento de networking no es el momento para promocionar tus habilidades y experiencia, hacer una presentación de ventas o contar la historia de tu vida. Es una oportunidad para conocer a otros profesionales y forjar relaciones significativas.

Si deseas hacer una primera impresión memorable, evita la autopromoción continua y, en su lugar, haz preguntas a aquellos con quienes estás interactuando. A la mayoría de la gente le encanta hablar de sí mismos, así que dales a las personas la oportunidad de compartir lo que les interesa.

Un enfoque conversacional equilibrado finalmente conducirá a un intercambio mucho más beneficioso.

Limitar el campo de juego

No limites tu actividad de networking solo a reuniones o eventos profesionales. La creación de redes puede ocurrir en cualquier lugar y en cualquier momento, así que debes estar abierto a la posibilidad de hacer una conexión comercial cada vez que salgas por la puerta. Si entablas una conversación con alguien mientras esperas en una cola o en el ascensor, te sorprenderás hasta dónde puede llevarte esa conversación.

No hacer seguimiento

Si has estado ocupado construyendo tu red de contactos, pero no has seguido conectándote con ellos, es fácil que la gente se olvide de ti. Si prometiste enviar información o llamar a alguien, es posible que piensen que no eres de confianza ni sincero si no lo cumples.

Recordar hacer un seguimiento, incluso si solo es enviando un correo electrónico de vez en cuando, es esencial para mantener tu red de contactos. Comparte información, ofrece ayuda o invítales a unirse a ti en un evento. Llámales para programar una comida en la que poneros al día.

No dar las gracias

No mostrar gratitud a tus contactos puede causar una impresión negativa, y esto es lo último que deseas hacer. Enviar una nota agradeciendo a alguien por su tiempo les dejará sintiéndose positivos acerca de su interacción contigo.

Es fácil estar ocupado y olvidarse, por lo que debes crear un recordatorio para mostrar tu agradecimiento a todos tus contactos profesionales recién adquiridos.

La creación de redes de contactos es una habilidad que debe trabajarse ya que no es algo natural para todos. Cometer errores ofrece la oportunidad de afinar tu enfoque para establecer relaciones que sean mutuamente beneficiosas y que brinden un verdadero valor para ti y tu negocio.

 

Fuente: Summit Financial Resources